“Caminé 2 horas me llamo Gerardo Zuluaga y tengo 92 años, tenía un intenso dolor en mis rodillas que me impedía caminar, pero supe que Dios iba a obrar un milagro en mi vida.” Cuando este testimonio fue dado, la gloria de Dios llegó a un clímax a través de la adoración y al ver la fe de un anciano de 92 años que fue sanado, salvado y restaurado por el poder de Dios.