La noche de clausura en medio de la ministración, Dios le muestra al Pastor Pablo Portela que hay un jovencito con los pies planos, cuando el niño sube a la plataforma con su padre, confirman que un milagro ha comenzado a efectuarse en sus pies, y ante la mirada de la multitud la curvatura sale perfectamente, provocando el llanto de padre e hijo, y el júbilo de los asistentes que sorprendidos daban gloria a Dios, con la certeza que éste tan solo fue uno de los muchos milagros que Dios hizo durante este evento. |
Lo que vivió Dorados durante este evento se ve reflejado en todo el país, en los aires espirituales se están ejecutando los decretos lanzados cuando el Pastor Pablo Portela y los Pastores asistentes al evento se unieron a la multitud para levantar la bandera de Brasil y decretar un cambio de gobierno espiritual, estableciendo así los diseños celestiales de bendición para este país. De Dorados saldrá el avivamiento que transformará Brasil y serán los jóvenes llenos de la presencia de Dios quienes levanten la bandera de santidad y pasión para cambiar ciudades.
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